martes, 8 de diciembre de 2009

VIVO AL FIN

-au me duele- mamá llévame al doctor por favor no soporto este dolor de cabeza infernal, pero si le digo a mi viejita para que, se va preocupar, no, tendré que ir yo mismo al doctor, pero me va salir caro voy a gastar mi dinero pudiéndolo pagar mi dueña de mi ser, no importa grito en mi subconsciente con un dolor de cabeza terrible, siento que la tercera guerra mundial se está luchando en mi cerebro y el presionado pueblo judío ahora son mis neuronas a quien un vil virus Alemán se encuentra asesinando sin piedad de 3 distintas maneras.

Abro los ojos, me encuentro en una sala de operaciones, veo puros doctores a mi costado y quiero hablar, pero no puedo estoy profundamente dopado, lleno de droga en mi sangre, mi boca musita, quiero hablar digo- que pasa-, y lo único que consigo es ver caras que nunca antes había visto en mi vida y que ahora estoy ante su voluntad, soy un títere a quien ellos pueden manejar a su antojo, me van a cortar es lo que escucho y lloro por dentro, ni siquiera puedo botar las lagrimas por mis ojos, ya no tengo ni lagrimas, no tengo ni agua, creo que ya no tengo ni vida; escucho que va haber una operación, pero ¿de qué?, ¿por qué?, ¿qué es lo que tengo?, gritó, lloro imploro, le pido al Señor que por favor me ilumine, me siga dando vida, tengo sueños señor, quiero vivir, no quiero morir es lo que repito en mi mente cuando de pronto todo se vuelve a oscurecer y más oscuro y ahora más. No veo nada todo está apagado, pero los siento, están delante de mi cabeza afilando sus viles e indeseables navajas, yo le tengo miedo hasta a las inyecciones, quiero moverme, mi cuerpo no me hace caso, quiero gritar, no puedo, quiero llorar tampoco puedo, quiero, quiero, quiero… ya no sé ni que es lo que quiero. No puedo hacer absolutamente nada mi sistema nervioso ya no lo controlo yo, ahora depende de una computadora, me han introducido una maquina en mi hemisferio derecho siento que algo conectan como si fueran cables….

Escucho el cantar de las plantas, y era un árbol lo están regando, escucho como el agua fluye por esas ramas felices de vivir. Abro los ojos, ya la marea calmo, puedo mover mis dedos, pero sólo despacio, quiero pararme cuando una maquina de gas ubicada en mi nariz me lo prohíbe. Escucho al doctor que me dice:- Buenos días, tu lóbulo parietal a sufrido una alteración y hemos tenido que hacerte un corte para que no siga inflamándose- quiero responderle decirle y a que se debe esto, ¿Por qué me paso esto? Pero no puedo la anestesia cumple muy bien su rol.

Estoy nuevamente echado, ahora en mi cama veo a mis familiares trayéndome obsequios, tíos que pocas veces veía, ahora están a mi lado tratándome de darme alientos. Intento levantarme, pero mi cuerpo no tiene muchas fuerzas para cumplir dicho propósito, veo un espejo en mi techo, estoy amarillo, flaco, pálido, me siento acariciando la muerte, mi corazón suena como si fuera una bomba de tiempo con fecha y hora y eso es lo que es, mis emociones se han divido el amor se encuentra al costado del odio, la tristeza muy lejos de la envidia y el rencor muy cerca del placer; veo una carta a mi derecha, uno de los únicos sentidos que puedo utilizar es la visión, leo la carta … me derrumbo dice que me queda poco tiempo de vida que no existe materia alguna ni medicina capaz de salvarme. Cuando de pronto a los lejos un objeto gris-azul suena y sigue sonando varias veces, el sonido lo siento por dentro en realidad no lo escucho sólo siento que suena, y es una música, la más beautifull que he escuchado, la música me sigue sanando, ahora siento mis emociones cada una en su respectivo lugar, mi hemisferio derecho ya está mejor, es una alegría, un milagro, un sueño. Me despierto y ya todo es igual, la historia tuvo un final feliz y estoy vivo al fin y eso es lo que siento cuando veo en mi nextel una alerta tuya Lucero, que estoy vivo al fin.

No hay comentarios: