domingo, 13 de diciembre de 2009

UN ORGANO ENERGUMENO

Este tipo de sufrimientos y melancolías me tiene que pasar sólo a mí, y exclusivamente y certeramente a mí, cada cierto tiempo mi corazón es invadido de su inocente soledad para teletransportarse a una insegura ilusión que en la mayoría de casos sólo fue eso, una ilusión y nada más. El tan chiflado órgano que vibra no sé cuantas veces por segundo viaja de su refugiado hogar, tan bien protegido y en perfecto estado, hacia alta mar y se pierde el tan animal, es que el despiadado órgano se va así como de parranda y sin brújula, se habienta nomas el tan valiente a una aventura, como si de Superman se tratara, capaz de sobrevivir cualquier bala, lo cierto es que hasta las cucarachas lo acoquinan. Y lo peor no es eso, sino que el tan bestia y canivalesco ser impulsador de la circulación en mi sangre no viaja sólo, todo lo contrario lleva, consigo a un ser humano, me lleva a mí el tan concha, como si eternamente tuviera que estar a su voluntad, para después aguantarlo en sus momentos de aflicción.

Eso mismo fue lo que sucedió, mi corazón se enamoró; me disculpo por utilizar ese posesivo no lo utilizo porque se me de la reverenda gana, sino porque en fin que me queda me toco nacer y vivir con un inútil corazón capaz de enamorarse hasta de Martha Hildebrant, el tan boludo y enamorarse me refiero a enamorarse. Haber tú ponte en mi lugar que hubieras hecho con un corazón así, por los clavos de Jesús voy a trabajar militarmente para recolectar la cantidad de dinero necesaria para de una vez deshacerme de este despiado y pérfido miembro, y al que le toque Dios lo libre.


Y como si mi vida estuviera escrita en los libros del Opus Dei, tuvo que pasar la clásica; en la recientemente ciudadela del Norte así la llamo, porque no es ni una ciudad ni un pueblo, el vil miembro siempre al asecho y a la espera de quien será su próxima presa, se fijo en los ojos encantadores de una guapa señorita, cabello negro bien lacio, piel clara, ojos negritos esos bonitos bien oscuritos que cuando los ves es como si vieras las estrellas tirado en una playa a las doce de la noche. No lo dudo la chica es simpática hasta mirándola sólo de soslayo, no necesitabas mirarla directamente para observar su protuberante belleza, con una caminada refinada. Son esas de las típicas chavitas guapas y reilonas que a uno sinceramente lo hipnotizan. El débil y ermitaño corazón, para que, no lo culpo, esta vez sí le doy la razón se templó, enamoró, le gustó, se hipnotizó, se embobó y entonces digamos todos en coro enchuchó.


Comprendo que la adolescente guapísima y regia tenga lo suyo: una buena postura, espectacularmente linda de cara, curvas endiabladas y con bastante veneno. Pero llegar al extremo de enamorarse sólo este bárbaro órgano es capaz de eso, acaso hay otro órgano que le haga la competencia, por un demonio, puse en mi DNI que si a la donación de órganos, por la sencilla razón que vivo anhelando que alguna día en mi frustrante y pusilánime vida, que yo no escogí vivir, me arranchen este inútil órgano y lo boten lo más lejos posible.


Me quede poseído por esos ojos gloriosos, hermosos capaces de alegrar al más triste, entristecer al más alegre, temer al más valiente; esas dos estrellas ubicadas en su rostro son capaces de todo. Y bueno mi corazón sinónimo de presa fácil, se enamoro desmedidamente Cupido le lanzo más de diez flechas por minuto sin descansar, pero mi corazón ya para que necesita flechas, para la próxima le digo Cupido lánzale una roca a este bobo para que no sea tan huevón.


No lo culpo se que en el fondo tiene las mejores intenciones para mí, me está alejando de la soledad, este órgano me está diciendo que algún día mis padres fallecerán y me quedare triste y sólo. Lo comprendo, pero me hace hacer cada locura, sé que no es su voluntad o tal vez el es tan ciego y voluble como yo.


La verdad es que señores imagínense conversar todos los días con una adolescente encantadora, seguir lo que hace minuto a minuto, imaginarse que estas a su lado, dormir con ella conversando; quererla cada día más y más, es que no existe barrera capaz de detener este crecimiento insostenible, tanto así que llego a la ultima hiperinflación de Alan. Creo que hasta mi cerebro se llego a enamorar, tan panudo y el que dice que todo lo sabe, se enchucho, y así sucesivamente cada órgano se fue embobando y templando cada vez más y más, llegando al extremo de la locura.


Mis ojos no pueden vivir sin verla, mis odios no pueden vivir sin escucharla, mi nariz no puede vivir sin olerla, mis labios no pueden vivir sin besarla, mi sentido del tacto no puede vivir sin abrazarla. La quiero, gracias corazón por hacerme ver y embelesar tal maravilla de la naturaleza, sufro porque el teléfono ya no volvió a sonar y mis sentidos están inquietos, desesperados, aburridos y cada uno está muriendo día tras día. Como veras es fácil entender que sólo me quedan 4 días de vida, por más que me extraigan el corazón, ya todo está consumado, todos y absolutamente todos mis órganos estas obsesionados por ti, a tal extremo que llegue a reventarte el teléfono minuto a minuto, no dejaba de llamarte, porque te quiero, veo futuro contigo, siento que eres lo que he estado esperando en este profundo paño de lagrimas.


Saber que no eres mía, saber que no volverás, saber que no te volveré a ver es lo más triste que me ha pasado con decirte que con llorar no puede callar este sufrimiento. Te quiero, espero llamarte pronto, este endiablado y pusilánime corazón ya no quiere latir y eso me perjudica a mí. Está tan dolido el pobre que ya ni fuerzas para latir tiene, se le acaban las fuerzas para seguir luchando, por un carajo si me daban a escoger entre los millones que maneja Bill Gates y tu, de lejos y al unisonó te escogía a ti. Te quiero ahora, pero si tu felicidad es no llamarme que así sea y punto final así tendré un desenlace jubiloso, al saber que que morí por hacerte feliz.

martes, 8 de diciembre de 2009

VIVO AL FIN

-au me duele- mamá llévame al doctor por favor no soporto este dolor de cabeza infernal, pero si le digo a mi viejita para que, se va preocupar, no, tendré que ir yo mismo al doctor, pero me va salir caro voy a gastar mi dinero pudiéndolo pagar mi dueña de mi ser, no importa grito en mi subconsciente con un dolor de cabeza terrible, siento que la tercera guerra mundial se está luchando en mi cerebro y el presionado pueblo judío ahora son mis neuronas a quien un vil virus Alemán se encuentra asesinando sin piedad de 3 distintas maneras.

Abro los ojos, me encuentro en una sala de operaciones, veo puros doctores a mi costado y quiero hablar, pero no puedo estoy profundamente dopado, lleno de droga en mi sangre, mi boca musita, quiero hablar digo- que pasa-, y lo único que consigo es ver caras que nunca antes había visto en mi vida y que ahora estoy ante su voluntad, soy un títere a quien ellos pueden manejar a su antojo, me van a cortar es lo que escucho y lloro por dentro, ni siquiera puedo botar las lagrimas por mis ojos, ya no tengo ni lagrimas, no tengo ni agua, creo que ya no tengo ni vida; escucho que va haber una operación, pero ¿de qué?, ¿por qué?, ¿qué es lo que tengo?, gritó, lloro imploro, le pido al Señor que por favor me ilumine, me siga dando vida, tengo sueños señor, quiero vivir, no quiero morir es lo que repito en mi mente cuando de pronto todo se vuelve a oscurecer y más oscuro y ahora más. No veo nada todo está apagado, pero los siento, están delante de mi cabeza afilando sus viles e indeseables navajas, yo le tengo miedo hasta a las inyecciones, quiero moverme, mi cuerpo no me hace caso, quiero gritar, no puedo, quiero llorar tampoco puedo, quiero, quiero, quiero… ya no sé ni que es lo que quiero. No puedo hacer absolutamente nada mi sistema nervioso ya no lo controlo yo, ahora depende de una computadora, me han introducido una maquina en mi hemisferio derecho siento que algo conectan como si fueran cables….

Escucho el cantar de las plantas, y era un árbol lo están regando, escucho como el agua fluye por esas ramas felices de vivir. Abro los ojos, ya la marea calmo, puedo mover mis dedos, pero sólo despacio, quiero pararme cuando una maquina de gas ubicada en mi nariz me lo prohíbe. Escucho al doctor que me dice:- Buenos días, tu lóbulo parietal a sufrido una alteración y hemos tenido que hacerte un corte para que no siga inflamándose- quiero responderle decirle y a que se debe esto, ¿Por qué me paso esto? Pero no puedo la anestesia cumple muy bien su rol.

Estoy nuevamente echado, ahora en mi cama veo a mis familiares trayéndome obsequios, tíos que pocas veces veía, ahora están a mi lado tratándome de darme alientos. Intento levantarme, pero mi cuerpo no tiene muchas fuerzas para cumplir dicho propósito, veo un espejo en mi techo, estoy amarillo, flaco, pálido, me siento acariciando la muerte, mi corazón suena como si fuera una bomba de tiempo con fecha y hora y eso es lo que es, mis emociones se han divido el amor se encuentra al costado del odio, la tristeza muy lejos de la envidia y el rencor muy cerca del placer; veo una carta a mi derecha, uno de los únicos sentidos que puedo utilizar es la visión, leo la carta … me derrumbo dice que me queda poco tiempo de vida que no existe materia alguna ni medicina capaz de salvarme. Cuando de pronto a los lejos un objeto gris-azul suena y sigue sonando varias veces, el sonido lo siento por dentro en realidad no lo escucho sólo siento que suena, y es una música, la más beautifull que he escuchado, la música me sigue sanando, ahora siento mis emociones cada una en su respectivo lugar, mi hemisferio derecho ya está mejor, es una alegría, un milagro, un sueño. Me despierto y ya todo es igual, la historia tuvo un final feliz y estoy vivo al fin y eso es lo que siento cuando veo en mi nextel una alerta tuya Lucero, que estoy vivo al fin.