martes, 20 de enero de 2009

AMO LOS DOMINGOS


Porque los árbitros de fútbol sufren más que los sacerdotes y se puede recuperar la fe en los estadios.
Amo los domingos porque el tiempo corre más lento, porque la mañana tiene otro aroma, porque el sol ya sabe que es domingo.
Porque simplemente domingo lo determino como un significante cuyo significado es: paz, tranquilidad, familia.
Los domingos, lejos de los apáticos días laborales, lejos de la tensión del día a día. Un día donde lo más importante es ¿Qué cocinaron hoy? a presentar un trabajo en una oficina. Un día donde los pájaros cantan, los latidos del corazón que entre melodía y melodía disfrutan de un infinito silencio, nuestros sentidos reposan y las calles suelen ser taciturnas.
Domingo es el día en que Dios descanso, el mejor día para un clásico, el mejor día para reconciliarse con nuestro progenitor, el mejor día para poder gritar:- gol!!!!-.
¿Qué es más fácil pregunto? Marcar un penal para un árbitro o marcar el inicio de la liturgia eucarística para un sacerdote.
Colocar la pelota en el punto blanco de los doce pasos, puede ser de repente el trabajo más difícil, puede sentenciar a un equipo a la baja hasta determinar un campeón mundial. Domingo día de finales de campeonatos mundiales, día en que puedes pedirle disculpar a tu hermano de tu costado con un ameno abrazo en la hora que el sacerdote dice:- desmole la paz como hermanos-.
El número 7 de la semana, día de 7 palabras, el día que todos esperan para sentarse a la mesa y platicar con la familia todas esas cosas que quedaron entrecortadas en la semana.
¿Qué pasaría si no existiera domingo? no habría estadios repletos de gente aficionada a su club, o las iglesias estarían donando sus bancas a un albergue cercano, ya que los creyentes tendrían una vida agitada.
Domingo es el día para conversar si tienes que decir algo que mejor día, que mejor oportunidad que la de un domingo. Domingo día en que tu hija se puede levantar temprano para llevarte el desayuno a la cama. Domingo día en que los hombres se disfrazan de chef. Domingo día de ensueño donde se puede acabar con un pito en la mitad de la cancha o en la última parte de la misa llamada “despedida y envió”. No importa como termines lo importante es saber que terminaste bien un Domingo.

miércoles, 7 de enero de 2009

TE ESPERARÉ HASTA QUE LA TIERRA SE DETENGA




Te encontré en el Messenger. Te vi en mi lista de conectados con el Nick “Caminando Zola” y no se me ocurrió otra cosa que hablarte y preguntarte como estas.

RobErTo bEnBeNuTI Di MuNDI!!:
Holaaa Claudia que tal como stass k planes para hoy dia?
CAMINANDO ZOLAA!! :
Olaa Roberto pucha nada acá tengo un tono más tarzan
RobERtO BEnBeNuTI Di MuNDI!!:
Puxaa amia k xvr … y vas a ir con alguien??
CAMINANDO ZOLAA!! :
No naa creo k solaa
RobERtO BEnBeNuTI Di MuNDI!!:
Aia entonces puede xer haa k te parece si vamos juntos ¡Xdddddd …
CAMINANDO ZOLAA!! :
A claro buena idea vamos px .. te busco en ½ hora okss ..
RobERtO BEnBeNuTI Di MuNDI!!:
Aia okes xvr entonces acá te espero te dejo mi dirección Francisco Pulgar 1028

Estabas viniendo a mi aposento. Iba a ser mi primera cita después de mucho tiempo. No sabía cómo actuar, no sabía qué cosa ponerme. Recuerdo que había lavado toda mi ropa y no tenía nada seco para ponerme en aquel momento. Así que decidí plancharlo todo con mi plancha a vapor que por cierto votaba mucho humo cuando planchaba cada una de mis prendas de vestir que era un Blue Jean y un polo Billabong. Tocaste el timbre. Baje. Te abrí la puerta. Te había visto en muchos lugares: Mi fiesta de cumpleaños, cuando caminabas con tu hermana Jacky, y en muchas ocasiones matando el tiempo por el barrio, pero nunca había contemplado tu belleza tan de cerca ver esos labios provocadores, cuerpo delgado, cachetes voluminosos y una mirada tierna. Cuando te vi me sentí en el cielo y en el infierno al mismo tiempo. En el cielo porque sentí que sólo con verte mi mente estaba tranquila y con paz, algo que no pasaba desde hace mucho tiempo, siempre mis días habían sido tensos y con problemas. Y en el infierno porque ¿Qué ganas de pecar tenia por Dios? My god. Y esta flor de Babilonia que hace en mi puerta me preguntaba.
Fuimos a la casa de tu amiga y posteriormente a una fiesta. Recuerdo que ahí estaba el chico que te andaba coqueteando, pero por razones del destino ese día no te coqueteo ni te dijo nada y tú tampoco. Entonces vi una luz una oportunidad ahí y empecé a sacarte a bailar, bailábamos coordinamenté nuestros movimientos parecían matemáticos me caíste súper bien me preguntaba ¿Cómo no te conocí antes?
Nos fuimos en el mismo taxi logre besarte varias veces en ese carro, fueron ósculos con cariño con mucho aprecio sentía que te quería sin ni siquiera conocerte bien, sentí que tus labios me devolvían algo que no veía desde hace mucho tiempo: Felicidad. Tus labios me devolvieron la felicidad, la alegría, las ganas de seguir viviendo. Gracias Dios por dejarme besar a esta chica tan hermosa pensaba.
Estuvimos desde ese día te dije:- Claudia me pareces una chica súper nice, linda atractiva y me gustaría intentar algo contigo.- sentí que te quería en ese momento que la palabra querer podía volver a tener significado en mi vida. Me respondiste:- Roberto la verdad no te conozco muy bien, ¿Cómo que primero hay que ser amigos no? Y más adelante ya veremos qué pasa- este chico sólo es un atrevido o realmente me querrá enserio, pero en un día es lógicamente imposible, pensabas. Después de varias inhalaciones y exhalaciones en mis pulmones. Sentía que estando contigo el aire se convertía más puro, ya no tenía la alergia de antes, que cada 5 minutos paraba estornudando en mi aposento, eres una diosa hasta purificas el aire con tu aroma pensaba. Te dije:- Claudia se que pienses que es difícil de creer, pero siento de que si, que si pensé que el amor a primera vista era sólo un mito ahora lo creo, y me gustaría estar contigo al menos dame una oportunidad para demostrarte que te quiero.- Fueron mis frases de aquel momento dichas en la cima de la inspiración de Becker. Me dijiste: -que si estaría bien por qué no lo intentamos, Roberto-.
Desde ese día mis horas ya no eran normales, mi vida había cambiado, me convertía en otra persona, una persona que quiere y se sentía querido.
Pasamos cosas muy linda recuerdo aquella vez en que estábamos en el concierto de Libido y escuchábamos sus canciones cantándolas a todo dar; o aquella vez que baile huaino en casa de tus abuelos y me desvistieron todas tus tías; o aquella vez que se perdió tu celular e hice todo lo posible para encontrarlo y un buen samaritano me lo devolvió sin recompensa alguna; o aquella oportunidad en que en una reunión con gente de mi universidad tú te mareaste y estuve contigo a tu lado, no me aleje de ti para nada hasta me hiciste comprar una bolsita de caramelos a esos niños paupérrimos que suben a los microbús, para que pudieras derramar tus nauseas en aquella bolsa; o aquella vez en que te recogí en el carro de mi Papá y me levanté muy temprano para limpiar el carro y que lo vieras limpio con la única finalidad de acompañarte al paradero y demostrarte con hechos que te quiero que eres la mujer de mi vida, que eres la luz en mi corazón y el suspiro que en mi interior relanza.
Pero la vida no es sólo color de rosas, empezaron los problemas, me dijiste que todavía querías a tu ex enamorado, que todavía sentías algo por él. Tal vez mi error fue no seguir luchando por tu amor, pero veía que los rieles del tren se estaban separándose que ya no caminaban iguales que antes, que no éramos dos rieles paralelos que están siempre juntos, sino veía que nos distanciábamos cada día un metro más.
Tuve bien claro el concepto de ti, si tu felicidad no es conmigo te comprendo, más que querer, más que amarte, más que quiera que seas la madre de mis hijos en un futuro que yo mismo había mirado un día del cual tengo ya el recuerdo. Lo que realmente quiero es tu felicidad, que seas feliz conmigo o sin mí. Si el te ha dicho para regresar y tu todavía estas confundida es mejor que nos demos un tiempo, y ojala este tiempo no sirva para separarnos, sino para unirnos. Date cuenta de lo que realmente quieres, Claudia, ojala sea a mí, quisiera que me escogieras a mí, eres la luz que ilumina mi camino, mi zahir, mi pasión y también mi dolor. Te quiero y estoy dispuesto a esperarte todo el tiempo del mundo que sea necesario, hasta que tomes la decisión correcta. Te espero y te esperaré porque te quiero y en mi futuro está marcado tu matrimonio y el mío, muy pronto nuestros rieles volverán a ser paralelos desde el comienzo hasta el final.