domingo, 11 de octubre de 2009

Y UNA VEZ APARECIÓ ...


Te mire de soslayo, sólo de soslayo, para no despertar sospechas de mis anunciadas ganas de arrancharte una mirada. Me encontraba instalando unos equipos de video y sonido en el Mega Plaza, para una feria a la cual poco me importa, sin embargo siento que tiene mucho valor para la juventud limeña en un país donde las oportunidad son pocas y la explotación amenaza con sus feroces garras.
Te encontrabas instalando tus equipos con compañeros de tu instituto, mientras yo trabajaba para mi tío, mejor dicho explotado por mi tío, ahora me doy cuenta que la filosofía de Marx está viva, la explotación todavía continua y se ha reencarnado en mi, acaso seré la reencarnación del proletariado y el humillado pueblo Francés, sí es así ¡Mátenme!. Pensaba esto mientras trabajaba y los malos hábitos de algunos jefes Hitlerianos, sin embargo al verte a mi costado tan cerca mío; sentí una sensación extraña algo así como si recibiera una ostia, porque la recibes una vez al día, o la recibes o no, es la disyuntiva que en mi mente filosofaba o te hablo o no te hablo, que mejor manera de contactar contigo que a través del medio que me gusta: Las comunicaciones, que mejor manera de hablarte fijándome en tu primer plano mal hecho y con mucho techo - jajaja - y rajar, no me acuerdo que fue lo que musité en ese momento con voz pusilánime creo que fue algo así como: -oh que largo discurso-, en referencia a una exposición más corta que las declaraciones del “Puma Carranza”, al decir eso instalaste en tu armonioso rostro una sonrisa y me diste la impresión de que te podía hablar, que me podía contactar contigo, para seguir rajando de tú primer plano claro-jaja-.
No soy de esas personas que interactúan de manera inmediata, cuido mucho lo que en marketing se conoce como el efecto “ALO” que es la primera impresión que le das a otra persona, no hay dos veces para una primera impresión y eso me preocupa. Desvié mi mirada hacia ti, y sentí que no estaba sólo en un auditorio con niños confundidos, de modo contrario podía despegar, volar y viajar, a su vez conocer gente nueva, hacer amigos.
Pasaron los días y la sensación de quererte ver fue agudizando mis sentidos y sin darme cuenta, yo mismo ya era él que pensaba en ti. ¿Qué será de la chica del instituto a la que conocí en una noche de lluvia nula?, sin darte cuenta pasando los amaneceres me persuadiste, y una vez acabando de instalar los equipos de sonido y cámara, no había más que hacer, que querer mirarte y me respondas con esa mirada que me llene el pecho de confianza al saber que una lady me está observando y yo la observo, pausadamente.
Llego el último día el domingo se tiño de despedida, te busque por todas partes, créanme; y no pude hallarte. Pregunte a cual taciturna persona se me cruzaba por el camino, sin conseguir localizar tu paradero, dije porque no le puse GPS-jajaja- broma claro. Mientras mis ansias de volverte a ver se iban desvaneciendo en silencio, ocurrió un milagro gracias “The Lord of the Miracle”. Apareciste como quien una luciérnaga se le aparece a un Ermitaño, para iluminarlo; y fuiste mi inspiración, me faltaban manos para manipular la cámara y hacer el mejor trabajo hecho por un camarógrafo, fuiste mi musa que me lleno de regocijo en el evento, se agradece; al igual que en el mega plaza esta crónica con dedicatoria acabara en ese primer plano que te sonrojaba y te hacia mover tratando de esquivar el enfoque de la cámara, hasta más tarde colega.
dedicado a Lorena, por su grata compañia en Expo Educar